Bernardo Pérez, Gonzalo

Gonzalo de Bernardo Pérez

Coadjutor (1944-2023)

Nacimiento: Pedroso de la Carballeda (Zamora), 3 de junio de 1944
Profesión religiosa: Astudillo, 16 de agosto de 1961
Defunción: León, 24 de marzo de 2023

Gonzalo de Bernardo Pérez nace en Pedroso de la Carballeda (Zamora), en la familia sencilla formada por sus padres Pedro y Feliciana dedicados a las labores del campo. Desde los doce años le encontramos ya en el aspirantado de Cambados (1956-1960).
Realiza el Noviciado en Astudillo, profesando el 16 de agosto de 1961. A poco de estrenarse, en 1959, el postnoviciado del antiguo balneario de “Las Salinas”, en Medina del Campo, Gonzalo realizará sus tres años de postnoviciado (1961-1964), con cerca de 80 estudiantes de filosofía como compañeros. Como tirocinante en la casa salesiana de Avilés (en su primer emplazamiento de Llaranes) y en Allariz (1964-1967), se ejercita en las tareas propias de un educador salesiano (clases, patio, deportes…), tareas que serán las que le acompañarán en gran parte de su vida salesiana.

En 1967 inicia los estudios propios de preparación al sacerdocio en el Teologado de Salamanca, al final de los cuales, en 1971, su discernimiento personal le orienta a la vida salesiana en la condición de coadjutor salesiano. Este será un dato importante en su vida: la extraordinaria inteligencia de que estaba dotado, consiguiendo una formación humanística completa con lo que había recibido, y con lo que consiguió por su cuenta en Filología inglesa, y que le permitirán ser un magnífico profesor en una gran variedad de áreas del conocimiento.

El propio año de 1971 es destinado a la casa salesiana de Ourense. En ella permanecerá todo el resto de su vida, durante más de 50 años, hasta que sus condiciones de salud, provocadas por su frágil corazón, le llevaran a la Casa de Salud de León, a finales del mes de noviembre del 2022 y hasta su fallecimiento.
Toda una vida dedicada a los jóvenes en esta casa, centrado fundamentalmente en dos tareas. La más formal, como profesor: ha tenido antiguos alumnos que ahora son abuelos, padres e hijos; tres generaciones de las que guardaba perfecta memoria: nombres, dónde vivían, en qué iban mejor o peor en sus estudios… La gente de Ourense que ha pasado por salesianos se ha sentido muy querida por él. La segunda tarea ha sido la de ser un “apóstol del patio”, como le ha denominado un hermano de su comunidad. Los chicos preguntaban por él cuando no lo veían. Fue largos años coordinador del deporte. El baloncesto nació en Ourense gracias a él, así lo han reconocido las propias autoridades civiles. Al mismo tiempo, siempre estaba dispuesto a abrir el patio y las demás instalaciones para acoger en el tiempo libre a niños y jóvenes.

Hermano ordenado, trabajador, humilde y obediente, campechano, de trato cercano, alegre y positivo siempre. En comunidad, buen compañero, constante y sistemático, muy fiel a las pequeñas tareas que se le encomendaban, como la sacristía comunitaria, o la apertura y cierre de puertas. Ha fallecido en el día de la conmemoración de María Auxiliadora. Como buena Madre, sabrá llevar a nuestro querido Gonzalo a los brazos del Padre Dios.