Pablo Campo Guzmán
Sacerdote (1920-2011)
Nacimiento: Madrid, 12 de octubre de 1920
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1948
Ordenación sacerdotal: Madrid, 23 de junio de 1957
Defunción: Logroño, 20 de agosto de 2011
Nació en el barrio madrileño de Carabanchel Bajo, el 12 de octubre de 1920. En su hogar aprende esa catequesis familiar del amor a Dios y al prójimo, que le acompañarán durante toda su vida. Cuenta su hermano mayor que Pablo, ya en su infancia, ayudaba a rezar a sus hermanos más pequeños.
Con 14 años quiso ser salesiano, pero su padre no se lo aconsejó por los malos tiempos políticos que corrían en España. Su familia tuvo que refugiarse en otra zona de Madrid y ocultarse en una floristería en aquellos complicados momentos sociales.
En 1937, sin haber cumplido los 17 años, se lo llevan al frente de Guadalajara, bajo el mando de la Pasionaria. Pasó muchas penurias trabajando como aguador, pero el abrazo con su padre que le buscaba en las trincheras es de esas escenas familiares que no se olvidan, aunque tampoco olvidó la muerte de su compañero de fatigas por el impacto de un mortero. Fue acusado de prófugo, pero todo se aclaró debido a la constancia de su buen padre, aunque le condenaron a seis años de servicio militar como sanitario.
Estaba como catequista y delegado de Acción Católica en la parroquia de San Sebastián Mártir cuando decide hacerse salesiano. Su padre le aconseja seguir estudiando y presentarse a oposiciones a correos. Obedece y le destinan a Alcoy, pero le dan la excedencia de 10 años. Trabaja con su padre en la cartería, visita a enfermos y practica la caridad cristiana, hasta llegar a casa sin su abrigo porque se lo había dado a alguien que lo necesitaba más que él.
Finalmente logra profesar como salesiano en Mohernando el 16 de agosto de 1948, estudia filosofía en San Fernando de Madrid y, tras el trienio y los estudios teológicos, se ordena sacerdote en Madrid el 23 de junio de 1957.
La obediencia le destina al Parque de Automovilismo de Madrid como capellán, y marcha enseguida al seminario de Zuazo de Cuartango como profesor y confesor, cargo este que desempeñará a lo largo de toda su vida sacerdotal. Después de pasar por Sarracín (Burgos) y El Royo (Soria) y un paréntesis de tres años en Deusto, en 1968 es destinado al colegio de Santo Domingo Savio en Logroño. Aquí seguirá con su labor de confesor de los aspirantes durante los restantes años de su vida, impartiendo además unas clases de religión escenificadas, que sus alumnos recuerdan llenas de anécdotas. También se ocupará de la enfermería. Ya en 2004, pasa a la residencia Don Zatti, de esta misma casa.
Allí descansa llevando una vida sencilla de oración, participando en las eucaristías diarias desde su silla de ruedas, dando sus paseos vespertinos y escuchando con atención a cualquier visitante. A lo largo del verano su salud fue deteriorándose, hasta dejarnos definitivamente el 20 de agosto de 2011, a los 90 años.