Feijóo Soto, Manuel

Manuel Feijóo Soto

Sacerdote (1928-2006)

Nacimiento: Allariz (Orense), 9 de octubre de 1928
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1947
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 26 de junio de 1955
Defunción: Sevilla, 17 de enero de 2006

Nació el 9 de octubre de 1928 en Allariz (Orense). Era el cuarto de ocho hijos, cinco varones y tres mujeres. El padre, Celestino, era carpintero, ebanista y arquitecto (sin título oficial pero muy efectivo para proyectar, dibujar planos, calcular materiales y dirigir la construcción de edificios de la villa). La madre era maestra consumada en todas las faenas de la casa. Pertenecieron a la Archicofradía de María Auxiliadora y a la Asociación de Cooperadores Salesianos.

A los seis años ingresa como alumno en el colegio salesiano. Motivado por el ambiente de familia de los primeros años en el colegio salesiano de su pueblo, marcha en 1942 al aspirantado de salesiano de Antequera. Pasa a Montilla y después al noviciado en San José del Valle, donde profesa como salesiano el 16 de agosto de 1947.

En 1948 es destinado a la comunidad fundadora de La Orotava. Allí se reveló como un gran educador y animador de jóvenes por su creatividad, su alegría y arte, sobre todo a través de la pintura, la música y los cuentos. El 15 de agosto de 1954 hace la profesión perpetua en Puerto Real y, tras los estudios de teología en Carabanchel Alto, recibe el sacerdocio el 26 de junio de 1955.

Su ministerio sacerdotal abarcará toda la amplia gama de la misión salesiana, primera y segunda enseñanza, escuelas profesionales y aspirantado, con adolescentes y jóvenes más pobres. Fue destinado a Utrera (Consolación), de nuevo a La Orotava y a Cáceres. Desempeñó con maestría, buen hacer y delicadeza el servicio de animación como director en las casas de Cádiz, Morón de la Frontera, Sanlúcar la Mayor y Santísima Trinidad-FP. Posteriormente estuvo en la casa de Huelva como ecónomo. Por último, fue vicario de la casa de salesianos mayores y enfermos Pedro Ricaldone en Sevilla y de la de Morón de la Frontera, donde dejó una huella inolvidable con sus cuadros, su música, su presencia constante en el patio, en las celebraciones y confesiones. El 18 de junio de 2005, en contra de su voluntad, celebró de una forma sencilla pero muy sentida sus Bodas de Oro sacerdotales.

Murió en Sevilla, el 17 de enero de 2006, a los 77 años de edad.

Era un hombre polifacético, artista y creativo, de gran sensibilidad humana y religiosa. Apreciaba de corazón a sus alumnos y a las personas que se le acercaban. Cariñoso, expansivo con esa veta de introversión muy propia de los gallegos. Humilde y sencillo, que supo hacer el bien sin hacer mucho ruido.