Ganzarain Etxaniz, José

José Ganzarain Etxaniz

Sacerdote (1928-2021)

Nacimiento: Azkoitia (Guipúzcoa), 15 de noviembre de 1928
Profesión religiosa: Sant Vicenç dels Horts, 16 de agosto de 1945
Ordenación sacerdotal: Barcelona, 26 de junio de 1954
Defunción: Logroño, 17 de febrero de 2021

En un pueblo tan salesiano como Azkoitia en el seno del matrimonio formado por Juan y Ascensión, nació José Ganzarain Etxaniz el día 15 de noviembre de 1928. A los 10 años ya entró en la casa salesiana allí existente. Más tarde, nació en él el deseo de ser salesiano e hizo un curso de aspirantado en Huesca y tres en El Campello. Al finalizar el aspirantado fue admitido al noviciado que realizó en San Vicenç dels Horts, al final del cual emitió la primera profesión, hasta el servicio militar, el día 16 de agosto de 1945. Después de la etapa de Posnoviciado en Gerona, realiza el tirocinio en Campello y Ciudadela. La etapa de preparación a la ordenación sacerdotal la desarrolló en Barcelona-Martí Codolar; y en Barcelona fue ordenado sacerdote el 26 de junio de 1954.

Una vez ordenado sacerdote fue destinado al colegio de Girona como consejero escolar, cargo en el que continuó dos años después en el colegio de La Almunia de Doña Godina, provincia de Zaragoza. Don José se integró en la Inspectoría de Valencia, de la que formó parte hasta 1977. En esa Inspectoría desempeñó tareas de Catequista, Ecónomo, Educador en varias casas salesianas: Campello, Valencia, Alicante, La Almunia, Godelleta y Albacete.

En 1974 fue a Salamanca donde realizó estudios y consiguió el título de Licenciado en Ciencias Catequéticas.

En 1977, solicitó el traslado a la Inspectoría de San Francisco Javier. Uno de los motivos de su regreso a su tierra natal fue su conocimiento de la lengua vernácula, el euskera, con la que mejor servir a la misión salesiana. Al pedir integrarse definitivamente en la Inspectoría de Bilbao refrescó el euskera -aunque nunca lo había dejado-, y en 1983 obtuvo la titulación oficial expedida por la Escuela Oficial de Idiomas de Bilbao. En la etapa de la Inspectoría «San Francisco Javier» de Bilbao fue destinado a Errenteria, donde trabajó en la parroquia San Juan Bosco, del barrio de Capuchinos, siendo en 1981 nombrado director de la comunidad y párroco de la parroquia. Sólo fue durante un año porque al año siguiente fue destinado al postnoviciado de Urnieta-Pake Leku, como ecónomo de la comunidad hasta que en 1987 fue enviado a Bilbao-Deusto María Auxiliadora.

En 1999 volvió a Urnieta, aunque en esta ocasión al colegio, donde permaneció hasta el año 2005 en que fue destinado a la casa de su natal Azkoitia, encargándose sobre todo de la Asociación de María Auxiliadora de la que fue fiel animador hasta que, a comienzo del mes de noviembre de 2020, aquejado de un ictus que le privó de movilidad y autonomía, fue trasladado a la casa de salud de Logroño-Don Zatti. La tarde, víspera de su deceso fue ingresado en el Hospital por mal funcionamiento del sistema digestivo, falleciendo en la noche del 17 de febrero, Miércoles de Ceniza, asistido por los servicios religiosos del hospital.

Según la opinión de aquellos que mejor le conocieron, don José fue una persona muy humana, comprensiva, atenta y entregada; un gran salesiano, entusiasmado de su vocación y dedicación a los jóvenes con una presencia constante, llena de simpatía y cercana a ellos en el patio.

Fue un gran devoto y propagador de la devoción a María Auxiliadora, a través de la Asociación de María Auxiliadora, a la que se dedicó con gran entusiasmo con encuentros de oración, reuniones del 24 de cada mes, peregrinaciones y difusión del calendario de María Auxiliadora.

Hombre cercano a su familia, amante de su tierra y de la gente de su pueblo; un gran hermano para con todos, atento, en quien se podía confiar por su gran delicadeza.

Don José era una persona con un gran espíritu de comunión con la comunidad y con la Inspectoría; seguía con interés todos los acontecimientos de la Congregación y de la Familia Salesiana. Con una vida espiritual que se reflejaba en los momentos de oración personal y comunitaria, poniendo un gran esmero en la preparación de la liturgia de la Eucaristía.