Álvarez de Juan, Antonio Daciano

Antonio Daciano Álvarez de Juan

Sacerdote (1929-2021)

Nacimiento: León, 8 de diciembre de 1929
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1948
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto (Madrid), 23 de junio de 1957
Defunción: Villamuriel de Cerrato (Palencia), 24 de febrero de 2021

Antonio nació en León en una fecha tan señaladamente salesiana como es el 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada en el año de la gran crisis de 1929 en el seno de una familia de profunda raigambre cristiana, en la que recibió una buena educación humana y cristiana, muy idónea para que en ella brotara su vocación religiosa y misionera. Hizo sus estudios normales antes de ir al noviciado de Mohernando, donde profesó el 16 de agosto de 1948.

Continuó su currículo formativo con los estudios de filosofía en la residencia-filosofado del colegio de San Fernando de Madrid. Terminados estos obligados estudios, fue destinado a hacer el tirocinio práctico al colegio de Madrid-Atocha (1950-1953). La etapa de preparación al sacerdocio con los estudios eclesiásticos la realizó en teologado salesiano de Carabanchel.

Al final de los cuatro años reglamentarios, fue ordenado sacerdote en la vecina iglesia de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados el 23 de junio de 1957.

Comenzó su ministerio sacerdotal en Astudillo (Palencia) y seguidamente en Herrera de Pisuerga de la misma provincia, donde se había abierto un colegio de formación de coadjutores. En 1969 vio cumplido su deseo de ir a las misiones, donde desarrollará por 28 años (1969-1996) un intenso apostolado, fundamentalmente en Guatemala, pero con intermedio de 5 años en África Central (1987-1992).

Su dedicación misionera le llevó a integrarse bien en la cultura en la que actuaba. En una entrevista de 1985 expresa su trabajo en las misiones de Guatemala, con los indios kechíes, resaltando sus valores y los elementos en los que necesitarían progresar, mostrando la labor que allí se desarrollaba con servicios religiosos, médicos, culturales, educativos, de comunicación. Ejemplo del reconocimiento a esa labor, es nombrado «alcalde por un día»; así lo señala el edicto municipal: «Nombrar al Sacerdote Antonio Álvarez de Juan ‘alcalde municipal de San Pedro de Carcha’ por un día, el miércoles veinte de los corrientes (diciembre de 1995), en reconocimiento de su labor como impulsor y formador de deportistas de este municipio».

En 1996, ya un tanto delicado de salud, volvió a España y desarrolla su valiosa aportación en las casas de Madrid-La Pagoda, Vigo-María Auxiliadora, Astudillo y finalmente en Villamuriel, donde fue muy apreciada su entrega pastoral, atendiendo especialmente a la Familia Salesiana de Astudillo; y su servicio en comunidad.

Contagiado por el coronavirus, de edad avanzada (91 años) y con otros achaques añadidos, la crisis respiratoria que sufría desde hacía dos semanas ha podido con su gran corazón. El protocolo impuesto por la pandemia impone la incineración del cadáver y sus cenizas reposarán en el panteón salesiano de Astudillo.