García Giner, José María

José María García Giner

Coadjutor (1933-2015)

Nacimiento: Poble Nou (Valencia), 27 de diciembre de 1933
Profesión religiosa: L’Arboç del Penedès, 16 de agosto de 1956
Defunción: Valencia, 13 de diciembre de 2015

Nació el 27 de diciembre de 1933 en Poble Nou, pedanía de la ciudad de Valencia. A los 7 años, su familia se trasladó al barrio de Benimaclet de la capital valenciana. Entró como aspirante en Barcelona-Sarrià (1953-1955) y marchó después a L’Arboç del Penedès, donde hizo el noviciado y profesó como salesiano coadjutor a los 23 años de edad el 16 de agosto 1956.

Después de tres años de perfeccionamiento en Sarrià, dio cauce a su vocación misionera, primero en Cuba (1959-1961) y después en Santo Domingo (República Dominicana) (1961-1964), a donde posteriormente regresaría por un año, tras un paréntesis de tres años pasados en La Almunia de Doña Godina.

La casa de La Almunia de Doña Godina fue su destino desde 1968 hasta 1977, y en ella trabajó con gran dedicación y competencia en el taller de imprenta con unos alumnos que, gracias a la formación recibida, se abrían fácilmente camino en el mundo del trabajo. Fueron los últimos años dedicados a su profesión, pues con pena tuvo que ver cómo, por falta de alumnos, se cerraba el taller de imprenta al que tantas horas e ilusión había dedicado. Rebrotará entonces su vocación misionera, que le llevará por un año a Asunción (Paraguay) (1977-1978).

Terminada esta etapa y vuelto a la inspectoría de Valencia, pasó a desempeñar servicios de administración y de docencia en las casas de Alcoy y finalmente en Valencia-San Juan Bosco, en las que nunca olvidó su verdadera vocación profesional, que él supo reconvertir en las modernas versiones de la reprografía, practicada con esmero y rigor.

Tampoco abandonó su trato con los muchachos, ni aficiones tan salesianas como el deporte o el teatro, mientras le respetaron las fuerzas. Y es que el tiempo fue arrebatándole energía y aficiones, incluso su dedicación más querida, el servicio de reprografía que había prestado diariamente, impecable y puntual, al personal del colegio.

Lo que los achaques no le impidieron fue su presencia constante en la eucaristía y en los actos de la vida comunitaria, a los que acudía siempre con gran fidelidad, incluso arrastrando consigo en los últimos meses su escasa salud y el desarreglo de sus constantes vitales.

El día 1 de diciembre tuvo que ser hospitalizado y a los 13 días, en la madrugada del domingo 13 de diciembre de 2015, falleció en Valencia. Tenía 81 años de edad y había cumplido los 59 de salesiano.

El funeral se celebró el lunes 14 de diciembre, a las 11 de la mañana, en la parroquia de María Auxiliadora. Estuvo presidido por don Ángel Asurmendi, vicario de la inspectoría salesiana de María Auxiliadora, acompañado por todos los sacerdotes de la comunidad y otros salesianos venidos de las casas cercanas. En la homilía, el director de esta casa, don José Joaquín Gómez, recordó el que había sido el libro de la vida de José María, de cuyas páginas cabe resaltar su profunda fe en Cristo y devoción a María, su trabajo constante en el taller, el recuerdo de sus orígenes, su etapa como misionero, el amor por los jóvenes y su paso por esta presencia salesiana de Valencia, a la que entregó sus últimos 32 años.

Sus restos descansan en el panteón salesiano de su querido Benimaclet (Valencia).