Goicoechea Iturbe, Fermín

Fermín Goicoechea Iturbe

Sacerdote (1928-2011)

Nacimiento: Azkoitia, 13 de noviembre de 1928
Profesión religiosa: Sant Vicenç dels Horts, 16 de agosto de 1945
Ordenación sacerdotal: Martí-Codolar, 26 de junio de 1955
Defunción: Logroño, 14 de diciembre de 2011

La llamada de Dios fue escuchada por Fermín y por otros 10 compañeros suyos de Azkoitia. El 30 de septiembre de 1940 salieron hacia el aspirantado de Huesca. De aquí, al año siguiente, fueron a El Campello (Alicante) para continuar con sus estudios preparatorios para el noviciado, que llevó a cabo en Sant Vicenç dels Horts del 14 de agosto de 1944 al 16 de agosto de 1945, finalizándolo con la profesión hasta el servicio militar.

Finalizado el noviciado, cursó filosofía en Gerona, y cuando terminó fue destinado al colegio de Horta (Barcelona) donde hizo dos años de bienio y un tercero en Valencia-San Antonio. Después del trienio continuó con los estudios de teología en el centro de Martí-Codolar, donde se ordenó sacerdote el día 26 de junio de 1955.

Ya sacerdote, fue destinado a Mataró hasta el año 1957, en que fue al colegio de Valencia-San Antonio como consejero escolar. Durante los años 1960 a 1963 estuvo en Zaragoza, donde sacó la licenciatura en Historia. En 1963 es nombrado director del colegio San Juan Bosco de Valencia. A continuación fue elegido delegado inspectorial de estudios y en 1974, nuevamente director del colegio San Juan Bosco de Valencia.

Al finalizar el primer trienio, pasó a la inspectoría de San Francisco Javier, con sede en Bilbao, donde fue nombrado director del colegio de Deusto, cargo que ejerció hasta el año 1984. Durante este tiempo de directorado formó parte del consejo inspectorial. Finalizado el sexenio como director, dedicó un año sabático a estudiar en Roma. Finalizado el mismo, fue enviado al colegio de Barakaldo, donde ejerció como profesor.

Ya jubilado y delicado de salud, él mismo pidió ser trasladado a la residencia Don Zatti de Logroño, donde falleció el día 14 de diciembre de 2011, a los 83 años de edad.

Don Fermín fue un salesiano de amplia formación cultural, especialmente enamorado por el arte. Fue un salesiano firme y tenaz en sus proyectos, abierto y campechano, amigo de la fiesta, amante de su tierra, cultura y costumbres, especialmente del euskera, y muy cercano a su familia.

Apreciaba los medios de comunicación social. Hombre de palabra fácil y fluida, procuraba afrontar con optimismo los diversos problemas de la vida transmitiendo siempre mensajes de ánimo y esperanza. Se mostraba entusiasta con todo lo salesiano y poseía un gran conocimiento de Don Bosco y de los lugares salesianos. Salesiano de profundas convicciones religiosas, observante y muy responsable de sus incumbencias como director, afrontaba los problemas con serenidad y eficacia.

Fermín fue feliz en su quehacer salesiano, noble y bondadoso, Llegó al final de sus días como un roble que, consumido por el tiempo, fue inclinándose serenamente, pero después de dejar frutos abundantes en su camino. Pasó haciendo el bien y su memoria permanece en el recuerdo de mucha gente.