Andújar Romero, Eusebio

Eusebio Andújar Romero

Sacerdote (1927-2011)

Nacimiento: Torrecampo (Córdoba), 8 de septiembre de 1927
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1947
Ordenación sacerdotal: Málaga, 22 de junio de 1958
Defunción: Sevilla, 15 de diciembre de 2011

Eusebio nace en el pequeño pueblo cordobés de Torrecampo, el 8 de septiembre de 1927 en el seno de una familia campesina de convicciones cristianas y dedicada al ganado. Sus padres, Miguel y Fermina, tienen siete hijos; Eusebio es el tercero. De pequeño trabaja con los animales en el campo y aprende a leer en casa, dada la lejanía de la población, y manifiesta una clara devoción a la patrona de su pueblo, la Virgen de Veredas.

Conoció a Don Bosco y a los salesianos por medio de don Antonio do Muiño, primer director del colegio salesiano de Pozoblanco, que distaba unos 17 kilómetros de su aldea. Don Antonio en una ocasión vino a predicar ejercicios a Torrecampo. Esto bastó para que el muchacho quisiera ir a hablar para ver cómo se podría hacer salesiano. Fueron a Pozoblanco a hablar con el director y, pese al esfuerzo que suponía para la familia prescindir del muchacho para los trabajos del campo, lo dejaron ir al aspirantado salesiano de Antequera en el año 1941.

Hizo el aspirantado en Antequera y en Montilla. Ingresó en el noviciado de San José del Valle, donde emitió sus primeros votos el 16 de agosto de 1947.

Los estudios de filosofía los realizó en el estudiantado de Utrera, el tirocinio en la Macarena, en Sevilla, en Córdoba y en el colegio sevillano de Triana. Estudió teología en Posadas y fue ordenado sacerdote en la iglesia de la Compañía de Málaga el día 22 de junio de 1958.

Durante 54 años se entregó en todas las casas por donde estuvo a la tarea pastoral, la enseñanza, la asistencia en los patios y la animación de la Familia Salesiana: Córdoba; Úbeda y Montilla y, finalmente, como maestro y asistente en las dos capitales canarias: Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. Finalizó esta su primera etapa con un curso de perfeccionamiento en la casa Martí-Codolar de Barcelona.

Y ya en el último tramo de su vida, trabajó en Úbeda y Montilla. El 24 de junio de 1983, con ocasión de celebrar sus Bodas de Plata sacerdotales, el ayuntamiento le entregó una placa por su dedicación al mundo deportivo montillano. Pasó a Antequera y luego volvió a Pozoblanco, donde se sentía muy bien, cerca de su pueblo y muy querido por los pozoalbenses. En 2003-2004 fue destinado a hacer un curso a Antequera, pero vuelve, al curso siguiente, al Valle de los Pedroches.

En 2008 es trasladado a la casa María Auxiliadora para enfermos de Córdoba y posteriormente a la casa Pedro Ricaldone de Sevilla. Falleció, víctima de un fallo multiorgánico, el día 15 de diciembre de 2011, a los 84 años.

Habría que destacar sobre todo su animación en el recreo, su presencia continua en el oratorio de verano, con la banda de cornetas y tambores, con los grupos de la Familia Salesiana y con las dos hermandades, así como su presencia continua en el confesionario.

Fue el típico salesiano de patio, su lugar natural, siempre asistiendo y en medio de los muchachos, con las llaves y los balones. Pobre, austero, sacrificado y humilde, trabajó en todo tiempo y sin horario. Su cercanía y amabilidad fueron siempre un ejemplo para todos.