Marcos Marcos, Andrés

Andrés Marcos Marcos

Sacerdote (1933-2001)

Nacimiento: Vitigudino (Salamanca), 15 de enero de 1933
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1952
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 24 de junio de 1961
Defunción: Ciudad Real, 14 de julio de 2001

Nació Andrés en el pueblo salmantino de Vitigudino. Sus padres, Custodio y Wenceslada, regentaban una peluquería en el pueblo y eran una familia de fuerte raigambre cristiana. Un tío suyo era coadjutor salesiano. Andrés y su hermano Bernabé fueron salesianos y otra hermana, hija de María Auxiliadora.

Hizo sus primeros estudios en las escuelas del pueblo y pasó después al seminario diocesano de Salamanca. De allí se decidió a hacer el aspirantado en Arévalo durante el curso 1950-1951. Marchó al noviciado y profesó en Mohernando el 16 de agosto de 1952. Estudió filosofía en San Fernando (Madrid) y Guadalajara. Realizó el tirocinio en la Institución Sindical Virgen de la Paloma de Madrid, como asistente y profesor de 1954 a 1957. Estudió los cuatro años de teología en Carabanchel Alto y fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1961.

Vivió su primer año de sacerdocio nuevamente en La Paloma y el segundo, como capellán militar en la Escuela de Automovilismo del Ejército de Tierra. En 1963 se encontró por primera vez en La Mancha, donde llegaría a fundirse con su alma y con sus gentes. Fue un año catequista en la Escuela-Hogar de Ciudad Real, cuatro años confesor en el aspirantado de El Bonal-Puertollano y tres años confesor en la casa de Puertollano. De 1971 a 1973 ejerció de ecónomo y confesor en el aspirantado de coadjutores de San Fernando en Madrid. Regresó nuevamente a la Escuela-Hogar de Ciudad Real, donde permanecería como ecónomo —salvo el curso de formación permanente de 1978-1979— hasta su cierre por la diputación en 1986. Ese año fue destinado como ecónomo a la Procura de Misiones, pero volvió al curso siguiente a Ciudad Real, al colegio Hermano Gárate, heredado de los jesuitas. Fue el rector de la iglesia y encargado de la Asociación de María Auxiliadora.

Apóstol infatigable de la devoción a la Virgen Auxiliadora, no dejó rincón de la provincia de Ciudad Real sin su capilla domiciliaria, peregrinaba anualmente a Lourdes y a Fátima y organizó otras tantas peregrinaciones a prácticamente todos los santuarios marianos de España. Se preocupaba de las misiones, aumentando el interés por las suscripciones a Juventud Misionera y promoviendo multitud de iniciativas para recaudar cuantiosos fondos para las mismas.

Fallecido repentinamente en Ciudad Real la madrugada del 14 de julio de 2001, su funeral, presidido por el obispo-prior don Rafael Torija, congregó a alumnos y familias del colegio, así como a centenares de antiguos alumnos, personal del Ejército de Tierra y de la base de helicópteros de Almagro, archicofrades y feligreses, venidos desde diferentes puntos de La Mancha.

Sus restos inauguraron el panteón salesiano del cementerio de Ciudad Real, donde reposan bajo la atenta mirada de la estatua, joven y dulce, de María Auxiliadora.