Miguel Moreno Gutiérrez
Sacerdote (1939-2013)
Nacimiento: Chiclana (Cádiz), 18 de mayo de 1939
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1958
Ordenación sacerdotal: Sanlúcar la Mayor, 20 de abril de 1968
Defunción: Sevilla, 28 de agosto de 2013
Nació el 18 de mayo de 1939. Sus padres se llamaban José María y María. Era el menor de seis hermanos. A la edad de 12 años entra en el internado de Campano, en el que pasó cinco años.
A los 18 años ingresa en el noviciado de San José del Valle y emite su primera profesión religiosa el 16 de agosto de 1958. En la misma casa, continuó los estudios de filosofía (1958-1961).
Realizó su trienio práctico en la Universidad Laboral de Sevilla. Los cuatro años de teología los cursó en el teologado de Sanlúcar la Mayor. Fue ordenado sacerdote el 20 de abril de 1968, por monseñor Bueno Monreal.
Ya sacerdote, es destinado a la Puebla de la Calzada (196-1971) como asistente del aspirantado, destacando en la animación de los deportes y en la música con su acordeón. Los años 1971 a 1974 los pasa en Roma, cursando estudios de pedagogía en el PAS. Es destinado después a Mérida, encargado de la pastoral del colegio, con atención especial a los aspirantes que provenían de Puebla de la Calzada.
Desempeñó el servicio de director en las casas de La Línea de la Concepción (1977-1983), Alcalá de Guadaíra (1987-1996) y Rota (1996-2000). En Alcalá de Guadaíra se hizo muy popular al representar en la cabalgata a uno de los tres reyes magos. En la Línea dio gran impulso a la Hermandad de la Borriquita y en Rota supo mantener la devoción tan arraigada de María Auxiliadora.
En la casa de Huelva (2000-2004) se encargó de la parroquia del barrio del Torrejón en una zona marginada. Pasó después como responsable del colegio de la Palma del Condado, servicio que realizaba desplazándose desde Sanlúcar la Mayor y desde Huelva. El ayuntamiento concedió la Medalla de la ciudad a la Congregación Salesiana por la atención a un grupo de emigrantes rumanos en el colegio. Se hizo cargo de un programa en la televisión local, titulado: «La hora de los niños»; creó la «Caravana de la alegría», que recorría las calles del pueblo anunciando fiestas y acontecimientos salesianos.
Tras una enfermedad de dos años, falleció el 28 de agosto de 2013, a los 74 años de edad.
Su personalidad quedó perfectamente definida en la homilía del señor inspector en la eucaristía de su funeral: «Miguel se lanza a un apostolado desbordante donde demuestra su singularidad como salesiano y sus brillantes dotes como animador y creador de ambiente. Todas las casas han sido testigo de su arrolladora personalidad, de su desbordante entusiasmo, de su peculiar modo de vivir la vida, sin otra preocupación que la de hacer felices a quien Dios pusiera en su camino: obras de teatro, veladas, miles de interpretaciones musicales con el órgano o el acordeón…, programas de televisión y de radio…, fiestas religiosas cargadas de procesiones, novenas, monaguillos, celebraciones con homilías peculiares que ponían en peligro la más sencilla ortodoxia y un sinfín de acciones que hicieron de este «sevillista empedernido» un nuevo «flautista de Hamelín».