Marco Lorés, Víctor

Víctor Marco Lorés

Sacerdote (1941-2013)

Nacimiento: Loarre (Huesca), 30 de marzo de 1941
Profesión religiosa: L’Arboç del Penedès, 16 de agosto de 1958
Ordenación sacerdotal: Huesca, 4 de mayo de 1968
Defunción: Martí-Codolar, 29 de julio de 2013

Nació en Loarre (Huesca) el 30 de marzo de 1941. A los 12 años inició el aspirantado en Huesca y lo culminó en Gerona; pasó después al noviciado de L’Arboç del Penedès, donde profesó el 16 de agosto de 1958. Realizó los estudios filosóficos y de magisterio en Sant Vicenç dels Horts, el trienio práctico en el colegio de Horta y en Tremp (Lérida), teología en Martí-Codolar y fue ordenado sacerdote en Huesca el 4 de mayo de 1968.

Ya sacerdote, fue enviado a Sentmenat como asistente de novicios (1968-1969). Marchó a Madrid (1969-1973) donde, residiendo en la Institución Sindical de formación profesional «Virgen de la Paloma», obtuvo la licenciatura en Filosofía en la universidad pontificia de Comillas (1973). Regresó de nuevo a Sentmenat y en 1974 pasó a Martí-Codolar como profesor de Filosofía (Antropología filosófica y Cultural) y de teología, hasta 2006.

En 1976 fue nombrado director de la comunidad de Martí-Codolar y miembro del consejo inspectorial. Residían en aquel entonces más de 80 hermanos de formación inicial de las inspectorías de Barcelona y Valencia, así como estudiantes provenientes de varias inspectorías españolas y de Hispanoamérica participaban en los cursos de formación permanente. Sus dotes de serenidad, espíritu de servicio, de humildad y paciencia facilitaban su no fácil responsabilidad. No gustaba de formas rígidas ni de estridencias. La fe estaba en la base de sus cualidades humanas y de su gestión.

Sin abandonar la docencia, pasó en 1982 a la parroquia San Juan Bosco de la Meridiana de Barcelona como párroco y director. Fue regulador del capítulo inspectorial en el año 1983.

En 1988 fue nombrado director de las escuelas salesianas de San José de Rocafort. Llevó a cabo reformas en el colegio. Fue una etapa difícil por tener que afrontar una remodelación tan importante, especialmente la construcción del polideportivo, pero todo lo fue superando con tacto, serenidad y exigencia, aunque sufrió muchas preocupaciones que, a la larga, desgastaron su salud.

En 1994 fue nombrado párroco de la parroquia y santuario de María Auxiliadora de Sarrià y en 2000 pasó a la comunidad de la inspectoría (Can Prats) como director y secretario inspectorial.

En el año 2006 ingresó en la residencia Nuestra Señora de la Merced de Martí-Codolar como enfermo de insuficiencia renal, donde falleció el 29 de julio de 2013, a los 72 años de edad.

Era una persona disponible, generosa, sacrificada, amable y cordial. Fue un salesiano franco, sincero, abierto y enemigo de protagonismos.