José Ángel Obeso Menoyo
Coadjutor (1940-2026)
Nacimiento: Madrid, 29 de marzo de 1940
Profesión religiosa: Mohernando, 29 septiembre de 1957
Defunción: Arévalo, 19 de febrero de 2026
José Ángel había nacido en el barrio madrileño de Chamberí, junto a Cuatro Caminos, el 29 de marzo de 1940. Sus padres, Juan Manuel y Adoración, de profesión administrativos, ofrecieron a José Ángel un ambiente familiar en el que creció con sencillez, y en donde le procuraron una buena educación cristiana, en el colegio de Santa Ana. Ingresa en la casa salesiana de San Fernando (Madrid) en 1953 como estudiante de Comercio y Administración. A los tres años, solicita ingresar en la vida salesiana.
En Mohernando realiza el Noviciado, que culmina con la profesión el 29 de septiembre de 1957, como coadjutor salesiano. José Ángel da sus primeros pasos como educador salesiano (1957-1960) en la antigua casa salesiana de Saldañuela (Burgos). Después será destinado a Puertollano, Madrid-Paseo Extremadura, Madrid-Estrecho, Béjar, Puertollano y Arévalo. En Salamanca-Pizarrales pasó una larga etapa de su vida (1986-2022), aplicando su experiencia de maestro, educador y coordinador de pastoral.
La figura de José Ángel, alto y con su venerable barba, ha quedado grabada en la persona de muchos educadores con los que ha compartido misión educativa durante tantos años. Siempre buscó que la tarea educativa en las casas salesiana se hiciera bien y con orden. Y un campo que cuidó con esmero fue la pastoral con la imagen clásica del Catequista, tan importante en la propuesta educativa salesiana. Infinidad de niños de Primaria han recibido los beneficios de su entrega educativo-pastoral por las casas en que ha estado destinado.
José Ángel ha vivido como salesiano coadjutor casi setenta años, aportando a las casas salesianas sus cualidades y su estilo personal de ser. Muchos salesianos recordarán cómo durante algunos años, cuando le llegó la hora de dejar las responsabilidades educativas, asumió el compromiso de enviar por email una felicitación a los hermanos de la Inspectoría en el día del cumpleaños, reseñando algunos elementos de la vida del que cumplía años: era un signo de su amor a la Congregación en la persona de los salesianos de la Inspectoría. Su gran humanidad física iba acompañada de una gran humanidad personal: reflejaba bondad y serenidad en sus palabras, sus juicios, su forma de relacionarse con los demás. Sabía perdonar y disculpar las ofensas y apreciar lo bueno de cada hermano de comunidad.
Desde 2022, José Ángel ha estado en la casa de salud de Arévalo, viviendo sus últimos años “con naturalidad, siendo consciente de mi propio estado y aceptando lo que Dios me manda, captando el amor y la delicadeza con que nos tratan, y en los que descubro a Dios”, decía en una entrevista a la Revista Vida Religiosa. Siempre orgulloso de ser salesiano, mostraba admiración grande por Don Bosco y estima a María Auxiliadora.
Después de unos días ingresado en el hospital de Ávila, y casi 5 años en la Casa de Salud de Arévalo, José Ángel Obeso Menoyo falleció en la madrugada del día 19 de febrero de 2026, a poco más de un mes de cumplir los 86 años.