Rudesindo Olmos Varela
Sacerdote (1939-2019)
Nacimiento: Parada de Ribeira (Ourense), 8 de octubre de 1939
Profesión religiosa: Astudillo, 16 de agosto de 1958
Ordenación sacerdotal: Salamanca, 3 de marzo de 1968
Defunción: Zamora, 9 de mayo de 2019
Nació Rudesindo en el pueblo orensano de Parada de Ribeira, en la comarca de Xinzo de Limia. Sus primeros estudios los realizó en las escuelas de su pueblo, destacando ya desde niño por su gran inteligencia. El primer contacto con los salesianos lo tuvo en Cambados, donde realizó el primer curso de aspirantado, pasando después a Arévalo donde concluyó los estudios de humanidades. Hizo el noviciado en Astudillo y allí profesó el 16 de agosto de 1958. Los estudios de filosofía los cursó en Guadalajara, donde, además concluyó la carrera de música, que ejercitaría durante toda su vida. El trienio práctico lo hizo en Cambados y los estudios de Teología en Salamanca, donde fue ordenado sacerdote el 3 de marzo de 1968. Sus compañeros lo califican como un gallego bueno, bondadoso, sensato, voluntarioso, paciente, poco hablador y constante en su trabajo, no perdía minuto, los aprovechaba todos. Era un excelente pianista.
Sus destinos a partir de la ordenación fueron de consejero y profesor en Oviedo-Naranco (1968-1969), Astudillo (1969-1970), Allariz (1970-1972), Zamora (1972-1973). Realizó estudios en Valladolid, atendiendo la parroquia (1973-1974), volviendo con otras funciones a Oviedo-Naranco (1974-1976). Volvió a ser profesor y director pedagógico en Orense durante el largo período de 1976 a 1992, pasando después a Lugo (1992-1995) y a Vigo Colegio María Auxiliadora (1995-1997). Pasó de allí a la comunidad inspectorial de León en el año 2000 y a partir del 1 de septiembre de 2000, marchó a trabajar con la Comunidad de Lengua Española en Heilbron (Alemania), trabajando como párroco y asistente familiar de los emigrantes de aquella región. Su sincera preocupación era no tanto asegurar la estructura de su propia comunidad española actual, sino que la segunda, tercera y cuarta generación de sus compatriotas se integrasen en la comunidad eclesial alemana y encontrasen allí su patria. Se integró bien en el ambiente alemán y asistía regularmente y con gusto a los retiros trimestrales y a las fiestas salesianas de Stuttgart o de Manheim, pero también a los encuentros de los sacerdotes y colaboradores pastorales de la diócesis. Por eso era estimado y querido por todos.
Al llegarle la edad de jubilación volvió a España y fue destinado a la comunidad de Zamora, donde falleció prematuramente el 9 de mayo de 2019. Tenía 79 años.