Justiniano del Prado Lara
Coadjutor (1891-1980)
Nacimiento: Presencio (Burgos), 8 de abril de 1891
Profesión religiosa: Carabanchel Alto, 8 de diciembre de 1910
Defunción: Bilbao, 1 de enero de 1980
El señor Justi, como familiarmente se le conocía, natural de Presencio, entró en contacto con los salesianos allá por el año 1902 en el colegio de Barakaldo. Después de los estudios de humanidades fue admitido en el noviciado de Madrid-Carabanchel Alto, donde también hizo la primera profesión religiosa. Estando en Barakaldo, llegaron los años sangrientos de la Guerra Civil española, por cuya causa se perdieron documentos que nos habrían hablado más en concreto de la vida y acción del señor Justi. Sabemos que por este tiempo ejercía como factótum de la casa.
Actuó como sastre en Carabanchel, Sarrià, Santander y Madrid desde el año 1913 a 1923. También fue recadero en Carabanchel, Madrid-Atocha y Pamplona. En Vigo hizo de sacristán. Ya en 1943 forma parte de la comunidad de Deusto como recadero y enfermero.
Quienes conocieron al señor Justi en sus años de plenitud de facultades, supieron de la alegría, el buen humor y el dinamismo que le caracterizaban, facetas todas ellas que reflejan una vocación vivida a lo Don Bosco fruto de una profunda religiosidad y amor a la Congregación.
Le gustaba mucho gastar bromas para provocar alegría y sana convivencia. También le gustaba actuar en el teatro.
En los últimos años una demencia senil le condujo a un mutismo casi completo, pasando prácticamente toda la jornada en su habitación, entretenido en las lecturas del periódico y viendo a través de la ventana jugar a los alumnos en el recreo.
A lo largo de la enfermedad, sus sobrinos y familiares le atendían los domingos con cariño y amor ejemplares en la limpieza personal, y le llevaban a pasar la tarde en convivencia familiar.
El día 24 de diciembre por la mañana una trombosis le postró en cama. Ocho días más tarde y a poco de dar las doce campanadas que marcaban la entrada del nuevo año, entregaba su alma al Señor, después de recibir la confortable bendición de nuestra Madre Auxiliadora.
El funeral tuvo lugar en la iglesia de María Auxiliadora de Deusto con la participación de salesianos, familiares y amigos. Presidió el acto el padre provincial, don Matías Lara. Sus restos descansan en el panteón salesiano de Barakaldo.