González Patiño, Avelino

Avelino González Patiño

Sacerdote (1909-1984)

Nacimiento: Alameda de Gardón (Salamanca), 18 de abril de 1909
Profesión religiosa: San José del Valle, 8 de septiembre de 1930
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 30 de junio de 1940
Defunción: Ronda (Málaga), 2 de enero de 1984

Nace en Alameda de Gardón, pueblo fronterizo con Portugal, cercano a Ciudad Rodrigo, el 18 de abril de 1909, de una familia sencilla y cristiana.

En 1925 entra en el aspirantado de Cádiz y después en el de Montilla. En 1929 comienza el noviciado en San José del Valle, donde emite sus primeros votos el 8 de septiembre de 1930, a los 21 años.

Sus primeros pasos de vida salesiana los despliega en Utrera hasta 1932 y en el colegio salesiano de Santa Teresa de Ronda (1932-1935). Durante esos años estudia y obtiene el título de magisterio por la normal de Cádiz.

La Guerra Civil estalla en julio de 1936 y eso dificultará su programa formativo. Los estudios teológicos los cursará entre Utrera, San José del Valle y Carabanchel Alto. Se ordenará el 30 de junio de 1940 en la capital de España.

Tras una breve estancia en Carmona (1940-1941), dedicará sus primeros esfuerzos salesianos como consejero a los aspirantes de Antequera y Montilla (1941-1947).

De 1947 a 1952 es destinado a la casa gaditana de Campano, primero dos años como jefe de estudios y desde 1949 como director de la escuela agrícola. Tras lo cual, va a la casa de Montellano (1952-1953) y como director. Le toca la desagradable labor de retirar la comunidad y cerrar la casa.

En Antequera (1953-1959), también como director, debe dar una nueva orientación a la casa: deja de ser casa de formación de aspirantes, para convertirse, según los estatutos fundacionales, en colegio para los niños de las zonas rurales circundantes.

En 1959 pasa a Málaga, también como director. Potenciará sobre todo la formación profesional con la construcción del nuevo pabellón y el reconocimiento legal de las escuelas profesionales de San Bartolomé. Posteriormente, como confesor y animador de los grupos de la Familia Salesiana, es destinado a Montilla (1965-1973), Pozoblanco (1973-1978) y Palma del Río (1978-1981).

En esta última localidad, la artrosis que padece lo vapulea. Por ello es llevado a Ronda (1981-1984), donde el clima es más seco. Su salud y su físico se fueron deteriorando poco a poco y falleció en 2 de enero de 1984, a los 74 años de edad.

Fue un hombre de gobierno y buen temple, buen enseñante, hábil narrador y simpático. Trabajó incansablemente por la Familia Salesiana, especialmente por la Asociación de María Auxiliadora (ADMA).