José María Doblado del Pino
Sacerdote (1892-1973)
Nacimiento: Lucena (Córdoba), 24 de noviembre de 1892
Profesión religiosa: San José del Valle, 26 de noviembre de 1910
Ordenación sacerdotal: Córdoba, 5 de octubre de 1919
Defunción: Málaga, 14 de mayo de 1973
José María nació en el pueblo cordobés de Lucena, en rica campiña, el 24 de noviembre de 1892. Sus padres, Eulogio y Josefa, fallecieron muy pronto, quedando José María, junto con su hermana María, al cuidado de su abuela. Lo encontramos en el colegio salesiano de Córdoba muy joven para estudiar y trabajar al mismo tiempo.
El 1906 pidió ser salesiano, por lo que es enviado al aspirantado de Écija. En el curso 1909-1910 inaugura el noviciado de San José del Valle, donde emitirá los primeros votos el 26 de noviembre de 1910. Ahí mismo realiza los estudios de filosofía. Comienza el tirocinio en Córdoba, Málaga y Utrera. En esos años realiza el servicio militar obligatorio.
Estudia teología en Utrera mientras trabaja y recibe la ordenación sacerdotal en Córdoba el 5 de octubre de 1919.
Como joven sacerdote, es destinado a Córdoba, donde realiza la labor de catequista y anima con ilusión las compañías, el clero infantil y los legionarios de Domingo Savio de 1919 a 1927.
Ese año es enviado a Málaga de director (1927-1935). Es cercano con todos y los ganará por su buen corazón. Marchará a Córdoba de 1935 a 1942, en los difíciles años de la Guerra Civil y la primera postguerra.
De 1942 a 1946 desarrolla su servicio como director en Las Palmas de Gran Canaria en el momento en que son acogidos niños y jóvenes pobres, patrocinados por el cabildo insular grancanario.
Sevilla lo recibe en 1946 como ecónomo inspectorial. Al año siguiente pasa como director de la nueva obra de colaboración con el ayuntamiento hispalense, el «Hogar de San Fernando», para niños abandonados, muy cerca de la basílica de la Macarena.
En 1953 es trasladado como director a la cercana localidad sevillana de Alcalá de Guadaíra, colegio y sede provisional del teologado de Andalucía.
En 1954 es nombrado primer inspector de la recién estrenada inspectoría de santo Domingo Savio con sede en Córdoba, tomando posesión de ella el 8 de septiembre, día de la Fuensanta. Hombre de gran corazón, ilusión, alegría y amplia experiencia como director, realiza este servicio durante seis años y en 1960 va a Málaga, como capellán del colegio de las salesianas de Torremolinos de Nuestra Señora de Luján para niñas huérfanas.
Ya anciano y lleno de achaques, sigue prestando su labor en el confesionario y sacramentos, hasta su fallecimiento, el día 14 de mayo de 1973, a los 80 años de edad.
Su figura fue muy admirada por las primeras generaciones que formaron la nueva inspectoría de Córdoba, por su carácter acogedor, paterno, bromista y de gran corazón. Sus restos reposan en el santuario de María Auxiliadora.