Pablo Montaldo Caviola
Sacerdote (1874-1954)
Nacimiento: Verduno-Cúneo (Italia), 14 de noviembre de 1874
Profesión religiosa: Valsalice, 2 de octubre de 1892
Ordenación sacerdotal: San Benigno Canavese, 17 de diciembre de 1898
Defunción: San José del Valle, 15 de diciembre de 1954
Nacido en Verduno (Italia), entró en el Oratorio de Valdocco el 3 de octubre de 1887, cuando a Don Bosco le restaban pocos meses de vida, teniendo la dicha de verlo y de escucharlo, de asistir a su muerte y ser de los primeros en pasar ante su cadáver. Las impresiones recibidas le quedaron tan grabadas que, aun después de muchos años, gozaba contándoselo a los demás. El 31 de enero, cada año en las Buenas noches, el recuerdo se hacía vida en una narración minuciosa y emocionada.
Terminados los estudios de humanidades, durante el curso 1891-1892 realiza en Foglizzo el noviciado, que concluye con la profesión perpetua el 2 de octubre de 1892 en Valsalice, donde estudia dos años de filosofía y pedagogía, teniendo como compañeros al beato Luis Variara y al venerable Augusto Czartoryski. En 1894 pasa a San Benigno Canavese (Génova), simultaneando la asistencia en el noviciado para salesianos coadjutores con la enseñanza y el estudio de teología. Ordenado sacerdote el 17 de diciembre de 1898, allí mismo prosiguió su labor educativo-pastoral como catequista.
A finales de 1899, con 26 años, don Miguel Rua lo enviaba a México como primer director de la nueva escuela de artes y oficios de Morelia, en la que supo granjearse en tal forma la confianza, que hubo verdadera porfía en la ciudad para venir en su ayuda, sobre todo en la construcción de una iglesia dedicada a María Auxiliadora (1907), que llegó a ser, años más tarde, el foco de irradiación más activo de su devoción en México. De Morelia pasó a dirigir el colegio Santa Julia en la capital, que a su vez era casa inspectorial. Durante estos 20 años fue, como vicario inspectorial, brazo derecho de los tres inspectores. Desencadenada la persecución religiosa bajo la presidencia de Carranza (1914-1916), en Santa Julia son encarcelados durante dos días, mientras el colegio se convirtió en refugio de los salesianos y de otros sacerdotes perseguidos.
En 1922 don Pablo, como delegado de la inspectoría, acompañaba al inspector, don Guillermo Piani, al X Capítulo General de los salesianos, del que regresó con el nombramiento de inspector de México, que en 1924 se extendía a las Antillas. Pero en 1926 ante la persecución del presidente Elías Calles, tuvo que salir del país, como el resto de salesianos.
A finales de 1929, Pablo pasó como inspector a Ecuador y en 1938, destinado al noviciado de San José del Valle (Cádiz), desempeña el servicio de maestro de novicios hasta 1950, momento en el que su delicado estado de salud aconsejó su acomodo como confesor de los mismos novicios.
Celebró las Bodas de Oro sacerdotales rodeado del cariño de la inspectoría en el colegio de Utrera (Sevilla), donde recibió un gran homenaje. Su muerte, acaecida el 15 de diciembre de 1954, a los 80 años de edad, en la casa-noviciado de San José del Valle, fue muy sentida por muchos.