Rodicio Rodicio, Gil

Gil Rodicio Rodicio

Coadjutor. Mártir (1888-1936)

Nacimiento: Requejo (Orense), 23 de marzo de 1888
Profesión religiosa: Sarrià, 31 de agosto de 1908
Defunción: Barcelona, 3 de agosto de 1936
Beatificación: Roma, por el papa Juan Pablo II, el 11 de marzo de 2001

Nació en Requejo (Orense) el 23 de marzo de 1888. Panadero de oficio, ingresó en Sarrià, donde hizo el noviciado y profesó el día 31 de agosto de 1908.

En 1921 se encontraba en Sarrià como panadero. Sencillo, bueno, ejemplar en todo momento, le gustaba hacerse presente entre los alumnos internos.

Don Basilio lo retrata como «ancho de hombros, de cabeza ovalada, ojos pequeños y brillantes, cara fina y mejillas sonrosadas, sonreía fácilmente. Mostraba con agrado su máquina de amasar el pan. Fervoroso en la iglesia, trabajador cargando los sacos de harina, dispuesto a todo».

Cuando el 21 de julio de 1936 los salesianos fueron expulsados de Sarrià, encontró acogida en la casa de don Alberto Llor Fá: «Mientras estuvo en mi casa, él continuaba haciendo sus prácticas de piedad, con fervor y según costumbre salesiana. Pedía continuamente a Dios que le concediese la gracia del martirio…».

Un día unos milicianos se presentaron en el domicilio y se lo llevaron al Comité que funcionaba en el Museo Naval de Barcelona. Tal vez hubo una denuncia de algún antiguo alumno, tal vez el control de la correspondencia epistolar dio la pista a los milicianos de la FAI, que eran los que actuaban en la sede del Museo Naval. Debieron matarlo enseguida.

Intentando don Alberto Llor salvarlo, se presentó ante el comité de la FAI, donde oyó decir repetidas veces a los milicianos: «No ha de quedar ningún fraile, ningún sacerdote, ninguna monja».

Era un salesiano fervoroso, sencillo y trabajador en su afán de hacer el «pan de cada día» para sus alumnos y salesianos de Sarrià.