Flotats Selga, Ramón

Ramón Flotats Selga

Coadjutor (1901-1991)

Nacimiento: Manresa (Barcelona), 10 de marzo de 1901
Profesión religiosa: Sant Vicenç dels Horts, 21 de agosto de 1942
Defunción: San Vicente del Raspeig (Alicante), 13 de agosto de 1991

Nació en Manresa (Barcelona) el 10 de marzo de 1901, en el seno de una modesta y cristiana familia. Fueron sus padres Buenaventura y Florencia. Su infancia fue muy triste, pues su madre murió abrasada y su padre era inválido. Trabajó como pastorcito y en labores del campo, entre dificultades de todo tipo. Una buena familia, viendo su profunda religiosidad, le encaminó hacia la casa salesiana de Gerona, donde estuvo empleado en diversos menesteres, junto al santuario de María Auxiliadora. Hizo en Mahón (Menorca) el servicio militar y durante la Guerra Civil permaneció en el colegio de Gerona defendiendo los intereses de la Congregación como algo suyo.

Superadas las dificultades, a los 40 años comenzaba el noviciado en Sant Vicenç dels Horts, donde asimiló las enseñanzas de su padre maestro, don Lucas Pelaz, que hizo grabar en su mente y en su corazón las virtudes salesianas y el profundo amor a Don Bosco y a María Auxiliadora, junto con la fidelidad a los superiores y a los tres votos religiosos. Profesó el 21 de agosto de 1942. La misma tarde de su primera profesión, saldría para Gerona. Allí comenzó el largo servicio de cocinero que ocupó toda su vida.

En 1944 lo encontramos en El Campello, donde estuvo cinco años con los aspirantes. A mediados de septiembre de 1949, fue destinado también como cocinero de la comunidad a la casa de Alicante, donde permanecerá hasta el final de su vida.

Ramonet, como cariñosamente era conocido por todos, era un alma de Dios, un niño grande con un corazón de oro, agradecido y amable, defensor con buen talante de la economía y la pobreza de la casa. Su piedad sincera se transparentaba en sus actitudes y conversaciones, en sus constantes visitas al santuario de María Auxiliadora, en su habitación llena de imágenes religiosas.

Dotado de un temperamento amable, fue un sembrador de paz. La obediencia a rajatabla resplandecía en él nítidamente, guardó siempre un amor profundo a los superiores y su adhesión a la figura del director era inquebrantable. Y, al mismo tiempo, vivía intensamente la vida de comunidad.

Al final de su vida, aquejado por diversas dolencias propias de su avanzada edad, ingresó con urgencia en el hospital del vecino San Vicente del Raspeig (Alicante). El día 13 de agosto de 1991, tras una ligera comida, cerró los ojos y se fue para siempre con el Señor, a quien tan fielmente había servido en su larga vida con humilde entrega y sencilla perseverancia. La Virgen, a la que profesaba un gran amor, le quiso junto a sí para celebrar la gran fiesta de la Asunción. Tenía 90 años de edad y 47 de profesión religiosa.