Ismael Riesco Santos
Sacerdote (1931-2014)
Nacimiento: Tardáguila (Salamanca), 26 de junio de 1931
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1950
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 24 de junio de 1959
Defunción: Salamanca, 22 de febrero de 2014
Ismael nació en Tardáguila, pueblo salmantino de gran tradición religiosa del que han salido numerosas vocaciones sacerdotales y religiosas. Sus padres eran Manuel Riesco y Carmen Santos. Sus primeros estudios los realizó en la escuela de su pueblo y un curso frecuentó como externo el colegio salesiano de San Benito de la capital de Salamanca.
De allí en 1944 pasó al aspirantado salesiano de Santander, donde un pequeño grupo de aspirantes hacía el primer año de aspirantado. Las siguientes etapas de su formación humanistas fueron Astudillo (1946-1947) y Arévalo (1947-1949). El noviciado lo comenzó en Mohernando el 16 de agosto de 1949y ese mismo día un año después, 1950, hizo su profesión religiosa. Los dos años de filosofía los cursó en el colegio de San Fernando, donde uno de los múltiples pabellones de aquel colegio de la diputación provincial de Madrid, estaba destinado a ser residencia de los estudiantes salesianos de filosofía. En el mismo colegio de San Fernando cumplió los años de su trienio práctico, pasando después a estudiar teología en Carabanchel Alto, donde fue ordenado de sacerdote el 24 de junio de 1959.
Su actividad pastoral como sacerdote la comenzó como encargado del oratorio en el colegio salesiano de Estrecho; pasó después a ser coordinador de pastoral en el colegio de Domingo Savio de Madrid; en Béjar estuvo como encargado de la iglesia, confesor, profesor y encargado de la Archicofradía de María Auxiliadora y de los cooperadores salesianos. Siempre como profesor, encargado de pastoral y confesor, pasó por los colegios de Pizarrales de Salamanca, La Paloma de Madrid, Carabanchel Alto y Guadalajara. En el colegio de Atocha fue coadjutor de la parroquia y coordinador de pastoral. Pasó finalmente al colegio de María Auxiliadora de Salamanca como confesor.
Ismael estudió magisterio y se licenció en Teología de la vida religiosa en la sede madrileña de la Universidad Pontificia de Salamanca. Nunca descuidó sus estudios y sus lecturas, a pesar de que en los últimos años sufrió mucho por una enfermedad en los ojos, que llegó a impedirle casi totalmente su visión. Tuvo siempre la apariencia de persona mayor y esto le dotó desde muy joven de una respetabilidad y serena dignidad que, junto a su amabilidad, se prestaban muy bien para la función de encargado de pastoral de adultos y de confesor, que ocupó la mayor parte de su actividad sacerdotal. Piadoso, responsable y cumplidor, fue un salesiano de los que pasan haciendo el bien, sin hacerse casi notar, pero que dejan un peso espiritual profundo en los ambientes en que viven.