Uguet Barril, Mariano

Mariano Uguet Barril

Sacerdote (1898-1989)

Nacimiento: Barcelona, 10 de abril de 1898
Profesión religiosa: Carabanchel Alto, 25 de julio de 1915
Ordenación sacerdotal: El Campello, 14 de junio de 1924
Defunción: Calcuta, 18 de febrero de 1989

Nació el 10 de abril de 1898 en Barcelona y fue alumno de nuestro colegio de Sarrià. Luego hizo el aspirantado en El Campello (1911-1914) y el noviciado en Carabanchel Alto, donde profesó el 25 de julio de 1915.

Realizó los estudios de filosofía y el tirocinio práctico en El Campello (1916-1920), así como estudió teología (1920-1924), a la vez que daba clase, y fue ordenado sacerdote el 14 de junio de 1924.

Trabajó primero un año en El Campello, como consejero escolástico, y después marchó misionero a la India el 3 de diciembre de 1925.

Llegó a Shillong (India) el 23 de enero de 1926, y desarrolló su trabajo misionero (1927-1940) en Jowai, Khasi Hill y Guawahati-Don Bosco. Fue párroco de la catedral de Calcuta durante nueve años. Simultáneamente dirigió la Catholic Orphan Press, donde se editaba The Herald.

Fue inspector del norte de la India y Birmania (hoy Mianmar) (1941-1950). Después fue ecónomo inspectorial (1950-1952) y vicario general. Trabajó como director en Dibrugarh, Liluah, Nueva Delhi y fue confesor de las casas de Shillong y Calcuta, donde murió el 18 de febrero de 1989, a los 89 años de edad.

El padre Uguet fue un gran salesiano, un hombre de Dios para los hombres; atendía a innumerables enfermos internados en los hospitales. Especialmente prodigaba sus cuidados con todo tipo de misioneros enfermos.

Fue una persona muy humana, joven de espíritu, de gran equilibrio y buen consejo. Su optimismo y buen humor eran proverbiales. Su casa estaba siempre abierta a los muchos que llegaban del norte de la India; en ella se reponían y encontraban a un padre bueno, acogedor y cariñoso, que los atendía como si no tuviera otra ocupación.

Durante la Segunda Guerra Mundial, desarrolló una gran labor visitando los campos de concentración donde sabía que había misioneros encarcelados, animándolos y suministrándoles cuanto necesitaban. Acabada la guerra y otorgada la independencia a la India, el padre Uguet inició una activa vida fundadora de obras salesianas de todo tipo.